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Jaque a la salud de los afiliados: El muro para que Vidal no vea la corrupción que controla al IOMA

Idelmar Seillant, titular del sindicato de la obra social bonaerense, asegura que a la gobernadora le ocultan los vicios que perduran allí. Foto: Extranews

El titular del Sindicato Único de Profesionales, Trabajadores y Técnicos del Instituto de Obra Médico Asistencial (SUPTTIOMA), Idelmar Raúl Seillant, no se queda callado a pesar de las amenazas que recibe y de las represalias contra los auditores, que investigan y denuncian.

De las investigaciones que describe, se desprende que la corrupción en IOMA es estructural, que fue armada por los sindicatos que ocupan puestos en el directorio, y que lleva décadas operando. Esta estructura tiene la habilidad de corromper en tiempo record a los nuevos funcionarios nombrados por el Poder Ejecutivo provincial, que llegan empapados de ignorancia y sin saber qué hacer.

“Cuando se dilatan los tiempos y no se nombra a la gente honesta y transparente que sabe cómo hacer las cosas porque fueron preparados para eso, pero el gobierno llena los agujeros con gente de ‘confianza’ ocurren estas cosas. Hay algo se se llama Trabajo de Patología del Sistema y que explica como esta gente quu son nombrados en puestos importantes se asocian a los corruptos, que le enseñan cómo administrar y hacer las cosas rápido”, subraya Seillant a ExtraNews.

De hecho, las “eternas” irregularidades rozan muy de cerca a dos sindicalistas muy fuertes en el territorio bonaerense: Uno es el titular de UPCN Provincia, Carlos Quintana, quien lleva al menos tres décadas poniendo su gente en puestos clave. El otro es el secretario general del SUTEBA, Roberto Baradel.

En la capital provincial, sede del gobierno de María Eugenia Vidal (y donde se encuentra un alto porcentaje de afiliados a IOMA, dado que es la obra social obligatoria para los empleados bonaerenses), los desfalcos y las graves consecuencias para la salud que ésta produce, incluso la muerte, pareciera haberse naturalizado.

 

Un nido de serpientes

Tantos años de corrupción en IOMA hicieron lo suyo. La falta de acciones concretas para combatirla durante tres décadas sólo afianzó la impunidad y permitió la creación de un entramado complejo, que pareciera tener el control absoluto de la obra social. La consecuencia: una incontable cantidad de dinero literalmente robada y una cantidad de afiliados que fallecieron, imposible de cuantificar.

“El afiliado no protesta ante tanta corrupción que lo afecta, y debería hacerlo, porque es su obra social, a la que aporta su dinero. Debería hacerse un estudio sobre cómo todos estos hechos repercuten en la salud y la calidad de vida de los afiliados, sobre todo en las de aquellos cuyas vidas penden de un hilo. Y ese hilo es el IOMA”, subraya Seillant.

 

 

Qué hace -o no- el gobierno de Vidal ante este cáncer que golpea de lleno las arcas del IOMA, afecta a los prestadores y, principalmente, pone en riesgo la salud de los afiliados.

“Funcionarios y gremialistas han levantado un alto muro para que Vidal no pueda ver la corrupción que sigue operando en IOMA”, denuncia Seillant.

Son 33 las causas penales que el SUPTTIOMA impulsa, tras haber presentado denuncias acompañadas por pruebas que son el fruto de las investigaciones que realiza. Prácticamente no hay fiscalía en La Plata que no tenga una, aunque la mayoría se encuentran en las dos Unidades Funcionales de Investigaciones Complejas, precisamente por la complejidad y multiplicidad de los delitos.

Aunque hay gente procesada judicialmente, entre ellos Antonio La Scaleia, ex presidente del IOMA durante el gobierno de Daniel Scioli, esto es sólo la punta de un largo ovillo. Y tirar fuerte del hilo hasta su final, depende de un apoyo político que parece ser débil y nada efectivo.

Pero el SUPTTIOMA no es el único que realiza denuncias. También desde la política hay una intervención que no se caracteriza por coordinar con el sindicato, por lo que en vez de facilitar las investigaciones, posiblemente terminen por complicarlas.

 

La irrupción de los lilitos

En ese sentido, Seillant  explica que “Elisa Carrió ha tomado alguna de nuestras denuncias y promueve una megacausa de la Provincia de Buenos Aires en la fiscalía que encabeza Alvaro Garganta. Por el contrario, nosotros consideramos que las causas deben continuar en las fiscalías originales, porque esta megacausa dilata los tiempos. Pero también hay muchos casos en donde debe intervenir la Justicia Federal, como en el de lavado de dinero, y otros que fueron mencionados en los Panamá Papers“.

Garganta ya tenía algunas causas, pero en el marco de lo impulsado por Carrió aglutinó varias más, entre ellas una muy importante: En ella, el sindicato denuncia un desfalco de 2.800 millones de pesos en la última etapa del gobierno de Scioli, de los cuales 1.400 millones ya estarían probados.

Hay causas también en Junín y en Mar del Plata. Y también hay una causa en Tandil, que avanzó y que llevó a los responsables a la cárcel.

 

 

¿Vidal desorientada?

Pero la gran pregunta es cómo se lograría acelerar los tiempos de una depuración total y absoluta de la segunda obra social más grande del país, en cuyo directorio hay sentados vocales pertenecientes a gremios estratégicos, nada menos que a los que representan a los empleados públicos y a los docentes provinciales.

“El poder Ejecutivo tiene la potestad de remover de sus cargos a los vocales en el directorio que no cumplen con la función para la que fueron asignados y puede nombrar en los puestos importantes a personal idóneo. Pero no lo hace, tal vez no por cuestiones políticas, sino porque ignora lo que pasa”, afirma Seillant.

Da como ejemplo el caso del segundo presidente que tuvo IOMA en la era Vidal, Carlos D’Abate, quien fue desplazado luego que el sindicato de los audiotores descubriera que el dinero destinado al pago de prestaciones de medicamentos había sido depositado en un fondo de inversiones en el Banco Provincia. El hecho fue informado al ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza, y éste luego se lo informó a la gobernadora.

“Tal vez, sobre lo que ocurre en IOMA, a Vidal le informen con el diario de Yrigoyen. Acá se echa o se sanciona a quienes investigan y denuncian, mientras que la corrupción continúa”, concluye el sindicalista.

Fuente: ExtraNews

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Redacción

Periodista de Investigación