16 C
nubes rotas
La Plata
humidity: 93%
wind: 6 m/s WSW
H18 • L14
HomeEstadoActividad Parlamentaria“Señores y señoras senadores: que se apruebe”: La mirada de una asesora parlamentaria

“Señores y señoras senadores: que se apruebe”: La mirada de una asesora parlamentaria

Un razonamiento favorable a la aprobación del proyecto de interrupción voluntaria del embarazo, en plena sesión del debate en el Senado. Foto: Archivo

No se está hablando de promulgar una ley que propicie el desarrollo de una práctica médica para que prospere. No se trata de ir contra las convicciones religiosas de los habitantes del país. Nadie se verá obligado a realizar un aborto que es una decisión tan fuerte, los religiosos deberán esmerarse con sus feligreses para acentuar sus convicciones. Tampoco se trata de incrementar los costos sanitarios del país, que por otro lado ya los pagan ante los desastres clandestinos que se hacen y con la muerte de mujeres víctimas de la clandestinidad.

No es una decisión alegre y fácil para ninguna mujer aunque sí, impostergable. Si no se aprueba, se decidiría amparar la ilegalidad, la clandestinidad, no solo sería el abandono de amparo de los derechos a la salud y del derecho a tomar resoluciones sobre la vida de las mujeres, sino a llenar de dinero las arcas de quienes lucran con la desesperación.

Estamos sencillamente solicitando que sea legal, lo que significa que sea abordada por el Estado para que se realice en forma segura y con todas las herramientas de la Salud Pública para proteger la vida de aquellas personas convencidas de que es su única solución de vida, las que legal o ilegalmente igual lo realizaran amparadas o no por su país. Podría proponerse medidas de análisis como se hace en Alemania en donde de forma express por la rapidez, se realiza un trámite para obtener un certificado con el fin de realizar el aborto de forma legal. Si quieren que sea hasta las 12 semanas, habrá que agilizar más el sistema para que se logre el objetivo, pero apruébenlo.

A la salud pública le resultaría menos oneroso que sanar a la miles de mujeres que después deben recurrir a ella para recuperarse de la medicina clandestina, sin hablar de las muchas familias con otros niños que colapsan cuando muere la madre.

La cuestión de conciencia es quizás la más temida pero habrá que pensar y respetar a aquellos que piensen o decidan distinto, diferente. Desde las religiones más cercanas a la convicción argentina, ni Santo Tomás de Aquino ni San Agustín condenaron el aborto. Santo Tomás (Summa Theologiae) decía que el feto no parecía humano y que, por tanto, no tenía derechos. Y San Agustín (On Exodus, Enchiridion), uno de los Padres de la Iglesia, señalaba que el aborto no se considera homicidio porque “no se puede decir que haya un alma viva en un cuerpo que carece de sensación”. El Talmud judío dispone que el feto no es una persona y que, por tanto, carece de derechos, y agrega que “desde el momento que su cabeza ha emergido está prohibido tocarlo (quitarle la vida), pues una vida no tiene precedencia sobre la otra” (Sanhedrin 72b).

Desde la ciencia también hay distintas concepciones sobre la vida, así como se considera la muerte cerebral, aunque la persona respire, para hacer la donación de órganos. Es la ciencia que confirma que la función cerebral empieza muy a posteriori de la concepción. Hasta –aproximadamente– las seis semanas el feto no tiene sensaciones, ni capacidad de sentir siquiera, porque no tiene un sistema nervioso central completamente desarrollado con la capacidad de poder receptar dolor. Los elementos indispensables para que el feto pueda sentir dolor son las fibras neuronales aferentes; tracto espino-talámico y los grandes centros cerebrales como el área somestésica, lóbulo parietal y lóbulo frontal; mecanorreceptores y principalmente los nociceptores, que se desarrollan en la semana 29.

El aborto hoy es una práctica habitual, desprolija, ilegal, que atenta por estas condiciones contra la vida de la mujer y por ende contra las familias. En su ilegalidad se mueren quienes son madres, hijas, esposas, amigas, hermanas, trabajadoras.

Citando al doctor Favaloro: “Los ricos defienden el aborto ilegal para mantenerlo en secreto y no pasar vergüenza. Estoy harto de que se nos mueran chicas pobres para que las ricas aborten en secreto. Se nos mueren nenas en las villas y en sanatorios hacen fortunas sacándoles la vergüenza del vientre a las ricas. Con el divorcio decían que era el fin de la familia. Y sólo fue el fin de la vergüenza de los separados ilegales. Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”, René Favaloro en 1998.

Solo espero que estén a la altura de lo deben votar.

Que se apruebe la interrupción voluntaria del embarazo.

Fuente: ExtraNews

Comentarios

Redacción

Secretaria de Subdireccion de Servicios Generales en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación - Palacio sector diputados