26 septiembre, 2022

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El Verdadero “Chupacabras”

La verdad detrás del monstruo favorito de la televisión Argentina.

Año 2002, Argentina. Tal vez, en ese momento, eras un adulto plenamente consciente del momento que atravesaba nuestro país tras el estallido de diciembre de 2001. Tal vez, eras un niño/a nacido/a en los noventa que poco entendía de política, economía y ciencias sociales (Grupo al que yo pertenezco). Dentro de todos los problemas que atravesaba el país, donde cada mañana teníamos un nuevo Presidente (No literalmente, pero casi), nos encontramos con la sorpresa en todos los canales de televisión de la aparición de ganado muerto y mutilado (sin ojos, lengua y otros tejidos blandos) en distintos puntos de nuestro país (Río Negro, Santa Fe, entre otros).

Ganado mutilado, obra del supuesto “Chupacabras”.

El misterio inundó la televisión argentina. Lejos de escuchar a los/as científicos/as, los medios se inclinaron por distintas explicaciones de índole paranormal y ficcional, bien salidas de una peli de ciencia ficción. Una de las explicaciones más escuchadas fue la de los extraterrestres que «abducían» vacas para estudiarlas, devolviéndolas al campo con partes faltantes. Otra aún más escuchada, fue la del famoso animal salido del folclore latinoamericano, «El Chupacabras». Una bestia horrible, que ataca de noche y se alimenta de sangre, siendo la supuesta causante de los eventos relatados. Todo con mucha cordura y sentido hasta ahora, ¿Cierto?.

Dibujo del supuesto causante de las mutilaciones de ganado: “El Chupacabras”.

En algún punto de esta delirante historia, el SENASA concluyó que las lesiones causadas en el ganado lejos estaban de ser atribuibles a extraterrestres o bestias mitológicas, si no que eran causa de un simpático (y ya célebre, a esta altura) roedor conocido como hocicudo común o ratón hocicudo rojizo. No tan emocionante como un bicho chupa sangre que ataca de noche, ¿no?. El Oxymycterus rufus es un roedor de poco más de 20 cm, pelaje gris pardo con tonos castaños y cola corta, rígida y oscura, que habita en el centro-este de la República Argentina, asociado a cuerpos de agua y zonas húmedas(1).

El verdadero Chupacabras: el ratón hocicudo.

Este roedor es insectívoro, aunque también ocasionalmente puede alimentarse de las partes blandas de vertebrados muertos de gran tamaño (como el ganado, por supuesto). Así, el hocicudo común habría sido el responsable principal de los macabros hallazgos encontrados en el campo argentino, aunque a pesar de que esta información ya se encuentre disponible y sepamos qué pasó, los medios siempre buscan llamar la atención con explicaciones sobrenaturales. Cada tanto, algún granjero mata un perro con sarna y su cadáver es exhibido como si fuese «El Chupacabras». ¿Seguirá pasando? Probablemente. ¿El misterio ya fue develado? También. ¿Importa? Por supuesto.

¡¡Culpable!!

La historia de «El Chupacabras» y su verdadera identidad invita a reflexionar sobre el alcance de la información científica al público general. Si bien estamos hablando de un evento que explotó mediáticamente hace 20 años, hoy en día es posible encontrar noticias que, en medios de gran impacto, continúan prefiriendo el enfoque paranormal o fantástico a la aparición de ganado mutilado antes que la información disponible sobre nuestra fauna local. La explicación es sencilla: vende más decir que un bicho mitológico está matando vacas de noche a explicar que un ratoncito local se alimenta de lo que queda de los cadáveres de ganado. ¿Lo importante? La próxima vez que escuches que apareció nuevamente «El Chupacabras», ya podés explicarle a la persona que tenés al lado que probablemente es acción del hocicudo común.

Fuente: (1) Nigro, Norberto & Gasparri, Barbara. (2012). Breve semblanza de los mamíferos actuales y extintos del Área Metropolitana de Buenos Aires.