24 junio, 2021

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Perú elige presidente en un balotaje reñido, con factores ocultos que pueden inclinar la balanza

Las elecciones están configuradas por el coronavirus y un alto escepticismo ciudadano, derivado del impacto económico de la pandemia y de una prolongada crisis.
Las elecciones estarán configuradas por el coronavirus y un alto escepticismo ciudadano.

Más de 25 millones de ciudadanos estaban en condiciones de elegir este domingo al próximo presidente de Perú en segunda vuelta, en elecciones que al promediar la jornada se desarrollaban con normalidad, según autoridades y observadores extranjeros.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) reportó que a mediodía ya estaba funcionando la totalidad de las mesas.

“Observamos una evolución muy positiva en relación con la primera vuelta en cuanto a la instalación de mesas, mucho más temprano”, afirmó jefe de la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA), el excanciller paraguayo Rubén Ramírez, a la radio RPP.

A la vez, la Misión reportó “normalidad en los centros de votación” en todo el país, en un mensaje en Twitter.

Castillo afirmó que vivía la jornada “con esperanza y tranquilidad”

Tras votar en una escuela en Tacabamba, en el departamento norteño Cajamarca, el candidato de izquierda Pedro Castillo afirmó que vivía la jornada “con esperanza y tranquilidad”, y exhortó a la unidad de los peruanos para “poder sacar adelante al país”.

Castillo reveló que esperaría los primeros resultados de los comicios en Tacabamba, en vez de trasladarse a Lima, porque estaba preocupado por la salud de sus padres, que sin embargo fueron también a votar.

La competidora de Castillo, la exlegisladora de derecha Keiko Fujimori, tenía previsto votar esta tarde.

«Nuestro compromiso de respetar la voluntad popular”, afirmó Fujimori

Su competidora, la exlegisladora de derecha Keiko Fujimori, votó esta tarde en un colegio del barrio limeño Surco y, tras hacerlo, felicitó a “los abuelitos y abuelitas” que asistieron a las urnas “pensando en sus hijos y sus nietos” y son “los héroes del Bicentenario”.

“Sabemos que esta jornada tuvo incidentes y esperamos que los organismos internacionales tomen cartas en el asunto”, dijo Fujimori en relación con denuncias según las cuales militantes de Perú Libre (PL), el partido de Castillo, distribuyeron boletas marcadas en los alrededores de varios centros de votación.

La apoderada nacional de PL, Ana María Córdova, aseguró que “es totalmente falso que haya cédulas marcadas” a favor de su partido, en un comunicado que el propio Castillo divulgó en Twitter.

La directora de Capacitación de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Cledy Gutiérrez, afirmó que los casos de boletas adulteradas eran “aislados” y el Ministerio Público confirmó en un comunicado que detuvo en Chiclayo a una fiscal de PL que alteró 300 boletas.

También votó el presidente Francisco Sagasti, quien aseguró que no había “ningún motivo de alarma” en materia sanitaria “porque todas las medidas de seguridad están tomadas” para “durante y después de las elecciones”, según la agencia Andina.

“Lo más importante es que toda la ciudadanía acuda a votar; eso es derecho, pero también una responsabilidad cívica, un deber”, dijo el mandatario, y confió en que la abstención sea menor que la de la primera vuelta, cuando alcanzó a 29,88% del padrón.

Entre quienes concurrieron a votar figuró el expresidente de facto Francisco Morales Bermúdez, de 99 años, quien se movilizó en una silla de ruedas.

Los peruanos acudirán a las urnas este domingo.

Las elecciones se anticipan de resultado ajustado, luego de que las encuestas de las principales firmas de opinión pública reflejaran empate técnico (diferencia menor que el margen de error), con ligera ventaja para Castillo hasta hace una semana y para Fujimori en los últimos días.

Castillo y Fujimori pasaron a la segunda vuelta con 19,06% y 13,37% de los votos válidos, respectivamente -entre los dos sumaron menos de un tercio de los sufragios-, con 18,21% de votos en blanco o nulos y 29,88% de inasistencia, según el escrutinio oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

En la primera vuelta compitieron 18 candidatos presidenciales, la segunda cantidad más alta en la historia de Perú.

Con el objeto de reducir el ausentismo y evitar la propagación del coronavirus, la ONPE instaló cerca de 12.000 centros de votación -el triple de lo habitual- y extendió el horario de acceso a las urnas, de 7 a 19 (9 a 21 en la Argentina).

Asimismo, el gobierno suspendió por hoy las restricciones a la circulación y la vacunación contra la Covid-19, para facilitar la asistencia de votantes.

Más de 977.000 ciudadanos están empadronados en el exterior, donde se abrieron 214 centros de votación.

La Argentina es la tercera comunidad más numerosa de peruanos en el extranjero, con 143.189 ciudadanos en condiciones de votar, distribuidos en la Ciudad de Buenos Aires, La Plata, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Rosario y Salta.

Pedro Castillo y Keiko Fujimori van al ballotage en Peru y definen el futuro del país

Las palabras de Castillo

«Estoy seguro de que esta será una fiesta democrática», dijo Castillo a los periodistas al realizar por la mañana el clásico desayuno electoral acompañado por su familia.

Durante ese encuentro en Catamarca, el candidato presidencial por Perú Libre hizo un llamado a la “cordura y la tranquilidad” y resaltó que “hoy, por encima de todo, gana el Perú”.

Finalmente, exhortó a hacer “un esfuerzo” para no pensar en intereses personales, sino “pensar de que todos nos sintamos bien en familia”.

Keiko Fujimori

Por su parte, la postulante de derecha e hija del dictador Alberto Fujimori, acompañada de su esposo Mark Vito y sus hijas, además de sus hermanos Kenji y Sachi Fujimori, declaró un “profunda gratitud a todos los peruanos” y dijo que respetará el resultado electoral

Finalmente, Keiko Fujimori señaló que los peruanos no deben tener miedo ante la “pandemia” y los instó a votar.

Si se cumplen las previsiones de profunda polarización que indican las encuestas el resultado podría saldarse por un mínimo margen, con lo que el voto de casi un millón de peruanos que viven en el exterior podría ser definitorio.

Quienes residen en la Argentina comenzaron en la mañana del domingo a votar en CABA, La Plata, Córdoba, Corrientes, Mendoza, Rosario y Salta, entre otras ciudades del país.

También lo hicieron los residentes en Montevideo, Asunción y La Paz y El Alto (Bolivia), así como en varios estados de Brasil.

Los primeros en votar -debido a la diferencia horaria- fueron quienes viven en Australia y Nueva Zelanda.

El medio local El Comercio presentaba este mediodía en su edición online fotos y reportes de compatriotas votando también en Japón, China y las principales ciudades de Europa.

Las condiciones en que se vota

Las elecciones que definirán en segunda vuelta al próximo presidente o presidenta de Perú entre el sindicalista de izquierda Pedro Castillo y la exlegisladora populista de derecha Keiko Fujimori comenzaron a las 7 (9 hora argentina) en todo el país.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) dispuso que el horario de votación se extenderá hasta las 19 (local) en 11.918 centros de votación, alrededor del triple de lo habitual, con el fin de favorecer el distanciamiento social frente a la pandemia de coronavirus, según la agencia de noticias Andina.

Por lo mismo el horario de recepción de voto va de 7 a 19, cuando lo tradicional es que sea de 8 a 16.

De esos locales de votación, 214 estarán en otros países, en los que están empadronados poco más de 977.000 ciudadanos, con los mayores números en Estados Unidos (310.378), España (152.381), Argentina (143.189) y Chile (117.140).

Asimismo, la ONPE recomendó un escalonamiento horario, con prioridad para adultos mayores, embarazadas y personas con discapacidad y riesgo de 7 a 9, y según el último número del documento de identidad en las 10 horas restantes.

Además, el organismo advirtió que a cada ciudadano se le tomará la temperatura al ingresar al centro de votación y si tiene más de 37 grados no podrá sufragar y se le extenderá un certificado para justificarlo, ya que el voto es obligatorio en Perú y su incumplimiento es pasible de multa.

Escenario social

Las elecciones están precedidas por un alto escepticismo ciudadano, derivado del impacto económico de la pandemia y de una prolongada crisis que potenció la habitual fragmentación de la representación política, lo cual generó que en la primera vuelta, el 11 de abril, hubiera 18 candidatos presidenciales, el segundo número más alto en la historia del país.

Castillo y Fujimori pasaron a la segunda vuelta con 19,06% y 13,37% de los votos válidos, respectivamente -entre los dos sumaron menos de un tercio de los sufragios-, con 18,21% de votos en blanco o nulos y 29,88% de inasistencia, según el escrutinio oficial.

Las últimas encuestas de las cuatro principales firmas de opinión pública asignaron una leve ventaja a Castillo, pero en todos los casos en situación de empate técnico, con una diferencia inferior al margen de error.

Los comicios están configuradas por el coronavirus y un alto escepticismo ciudadano, derivado del impacto económico de la pandemia y de una prolongada crisis que potenció la habitual fragmentación de la representación política y generó que en la primera vuelta, el 11 de abril, hubiera 18 candidatos presidenciales, el segundo número más alto en la historia del país.

Castillo y Fujimori pasaron a la segunda vuelta con 19,06% y 13,37% de los votos válidos, respectivamente -entre los dos sumaron menos de un tercio de los sufragios-, con 18,21% de votos en blanco o nulos y 29,88% de inasistencia, según el escrutinio oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

Las últimas encuestas de las cuatro principales firmas de opinión pública asignaron una leve ventaja a Castillo, pero en todos los casos en situación de empate técnico, con una diferencia inferior al margen de error.

Pero los sondeos no consideran la intención de voto de los peruanos empadronados fuera del país -son casi un millón de los 17,7 millones de ciudadanos en condiciones de votar-, coincidieron los politólogos Fernando Tuesta y Sergio Pascual, consultados por Télam.

Asimismo, tienen dificultades técnicas para dimensionar el sufragio en las áreas rurales y entre aquellos ciudadanos que pueden sentirse avergonzados de su decisión en un contexto de alta polarización.

Pascual señaló que así como un voto masivo en el exterior podría favorecer a Fujimori, «es probable que las encuestas no midan el peso que tiene la candidatura de Castillo en los sectores rurales, en los que tradicionalmente hay más abstencionismo», porque «es difícil para las encuestadoras medir las movilizaciones extraordinarias, sobre todo si ocurren en el ámbito rural».

La polarización se reflejó en una campaña plagada de acusaciones y noticias falsas contra los dos candidatos, que concentran altas dosis de «antivoto», como llaman los peruanos a la determinación de un ciudadano de no votar por un candidato bajo ninguna circunstancia.

Castillo y Fujimori pasaron a la segunda vuelta con 19,06% y 13,37% de los votos válidos.

Castillo dedicó buena parte de sus discursos a desmentir que tenga vínculos con Sendero Luminoso y el chavismo venezolano, así como que planee afectar la propiedad privada y alentar una reforma de la carta magna por fuera de las prescripciones constitucionales.

También, a tomar distancia del líder de su partido Perú Libre (PL), Vladimir Cerrón, condenado por hechos de corrupción ocurridos mientras fue Gobernador del departamento Junín.

En tanto, Fujimori, que encabeza el partido Fuerza Popular (FP), llegó a pedir «perdón» y «una nueva oportunidad» tras presentarse a este proceso electoral con la libertad restringida e investigada por presunto lavado de activos, y sin deslindarse del todo de la gestión de su padre, el expresidente Alberto Fujimori, preso por delitos de lesa humanidad y corrupción.

Por este motivo, en los últimos días se reprodujeron las masivas marchas contra ella que ya se habían realizado en 2011 y 2016, cuando también compitió en el balotaje presidencial y perdió en ambos casos, incluso en el último después de haber ganado holgadamente la primera vuelta.

Otro signo relevante de la campaña fue el afán de los candidatos de buscar alianzas con el resto de los partidos, no solo para los comicios del domingo sino también con la mira puesta en un eventual Gobierno, pues ambos tienen bancadas minoritarias en el Congreso unicameral.

Tuesta advirtió que sea cual fuere el ganador, encabezará «un Gobierno de minoría» porque PL y FP tendrán respectivamente 37 y 24 bancas sobre las 130 totales, y porque el parlamento, tras haber destituido a un presidente y forzado la renuncia de otros dos en el actual quinquenio, «ha descubierto que tiene mayores posibilidades de incidir, desde la sanción de leyes populistas hasta jaquear al presidente de la república constantemente».

Por otra parte y tal como sucedió en la primera vuelta, los comicios del domingo estarán condicionados por la pandemia de coronavirus.

La ONPE dispuso nuevamente un horario ampliado -de 7 a 19 (9 a 21 hora argentina) en vez del tradicional de 8 a 16- y 11.918 centros de votación, alrededor del triple de lo habitual, con el fin de favorecer el distanciamiento social, según la agencia de noticias Andina.

De esos locales de votación, 214 estarán en otros países, en los que están empadronados poco más de 977.000 ciudadanos, con los mayores números en Estados Unidos (310.378), España (152.381), Argentina (143.189) y Chile (117.140).

Asimismo, la ONPE recomendó un escalonamiento horario, con prioridad para adultos mayores, embarazadas y personas con discapacidad y riesgo de 7 a 9, y según el último número del documento de identidad en las 10 horas restantes.

Además, el organismo advirtió que a cada ciudadano se le tomará la temperatura al ingresar al centro de votación y si tiene más de 37 grados no podrá sufragar y se le extenderá un certificado para justificarlo, ya que el voto es obligatorio en Perú y su incumplimiento es pasible de multa.

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