2 diciembre, 2020

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Vizcarra pide adelantar juicio político por corrupción para evitar más inestabilidad

Vizcarra pide adelantar juicio político por corrupción para evitar más inestabilidad

Vizcarra pide adelantar juicio político por corrupción para evitar más inestabilidad

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, solicitó formalmente al Congreso que adelante la fecha en que será debatido y votado el pedido de su destitución por presuntos actos de corrupción en el caso Lava Jato, y así evitar más días de inestabilidad en el país, afectado por los estragos sanitarios y económicos de la pandemia.

Vizcarra pidió adelantar para el 6 de noviembre el debate para mocionar su destitución, en lugar del 9 de noviembre, un día después de que el primer ministro peruano, general Walter Martos, también solicitara al Congreso adelantar el trámite.

Durante una declaración televisada desde el Palacio de Gobierno de Lima, Vizcarra aseguró este miércoles que la nueva iniciativa promovida desde el Congreso con la intención de destituirlo, la segunda en poco más de un mes, «no contribuye a la estabilidad política y económica del país».

El nuevo proceso se basa en una denuncia según la cual Vizcarra recibió 2,3 millones de nuevos soles (equivalentes a poco más de 630.000 dólares al cambio actual) a cambio de otorgar contratos de obras públicas en el escándalo de corrupción conocido como Lava Jato cuando era gobernador del departamento Moquegua (2011 y 2014).

«Como demócrata, soy respetuoso de las decisiones del Parlamento, aunque no las comparto. Aquí no está en juego la continuidad del presidente, sino la estabilidad del país. La incertidumbre no puede paralizar al país», señaló.

Vizcarra mostró además el apoyo por escrito que recibió de la Asociación de Municipalidades del Perú (AMPE) y de la Red de Municipalidades Rurales (Remurte).

La AMPE consideró que este segundo proceso de destitución del presidente sume a los 1.874 municipios de Perú «en un estado pleno de incertidumbre», mientras que Remurte advirtió «una oscura maniobra inaceptable porque busca generar escándalo público y más inestabilidad del país, en medio de una crisis sanitaria que pronostica una segunda peligrosa ola de contagios».

Para destituir a Vizcarra, el Parlamento deberá reunir la mayoría calificada de 87 votos sobre las 130 bancas totales.

En el primer proceso, abierto en septiembre pasado por los presuntos vínculos que Vizcarra trató de ocultar con el cantante Richard «Swing» Cisneros, que recibió unos 50.000 dólares en distintas contrataciones del Ministerio de Cultura, de difícil justificación, desde que el mandatario está en el cargo, apenas consiguieron 32 apoyos.

El segundo juicio político abierto por el Congreso a Vizcarra en poco más de un mes exhibe una debilidad del Ejecutivo, que carece de un partido propio en el Congreso, y agudiza la crisis entre ambos poderes, abierta desde las elecciones de 2016, cuando cada uno quedó de signos políticos distintos.

Ahora, la moción se centra en las declaraciones de aspirantes a testigos protegidos que, como parte de su colaboración eficaz (delación premiada) con la Fiscalía, aseguraron que Vizcarra recibió sobornos cuando ejercía de gobernador de su natal región de Moquegua, ubicada en el sur del país.

Desde que fueran admitidos en la Constitución en la reforma de 1993, los procesos de vacancia contra un presidente fueron puestos en marcha en cuatro oportunidades.

La primera en 2010 y derivó en la destitución de Alberto Fujimori, quien días antes había renunciado al cargo desde Japón.

Pedro Pablo Kuczynski, fue sometido a dos procesos de vacancia en tres meses y, tras salir airoso del primero, en diciembre de 2017, renunció en marzo de 2018 para evitar ser destituido. La cuarta fue precisamente la de septiembre, de la que Vizcarra logró salir airoso.

Ambos procesos suceden con la pandemia de la covid-19 aún activa en Perú, uno de los epicentros mundiales de la enfermedad, al concentrar más de 900.000 contagios y 34.000 muertes que le hacen ser el país con la tasa de mortalidad más alta del mundo, al promediar 105 muertos por cada 100.000 habitantes.

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