6 diciembre, 2021

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Crónica de una muerte anunciada: The White Album, disco homónimo que dio paso al comienzo del fin

El LP más vendido, y disruptivo, de los Quarrymen cumplió 53 años. El estudio de la meditación trascendental expandió las posibilidades sonoras que exploraba la banda, no obstante, también traería consigo una división musical y artística.

En 1968 los Beatles emprendieron un viaje a la India cargando únicamente con sus guitarras acústicas con el fin de aprender sobre la meditación trascendental, y sus supuestos efectos mágicos en la habilidad para crear música. Allí se encontrarían con Maharishi Mahesh, un ‘yogui’ que sería testigo de la increíble transición sonora que tendrían los Quarrymen. Aquella transformación también sería el inicio de una separación paulatina y parsimoniosa, en la que la presencia de externos en el estudio de grabación afectaría un vínculo legendario y significativo.

Con la pérdida de Epstein la agrupación empezó a funcionar por separado, componiendo de forma individual y adaptándose a procesos creativos tensionantes como banda.
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Para abril de ese mismo año, las sesiones de meditación habían llegado a su fin, no obstante, el periodo de tensión en la banda apenas comenzaba. Con al menos 30 canciones bajo su nuevo repertorio, George, Ringo, Paul y John se presentaron ante su productor, George Martin, quien quedó desilusionado con lo que se encontró. Retazos sonoros pertenecientes a cada uno de los miembros, un plan poco eficiente y la introducción de alguien bastante peculiar a sus procesos creativos lo cambiaría todo. 

Por un lado, John atravesaba un momento tortuoso en su vida personal,  su relación con la artista emergente Yoko Ono lo llevó a divorciarse de su esposa Cynthia y, simultáneamente a consumir drogas nuevamente; mientras que la muerte del mánager de la agrupación, Brian Epstain, afectaría la relación que tenían los cuatro músicos en el estudio, pues era la primera vez que la banda cargaba con todos los detalles de su carrera por su propia cuenta.

Pese a todas las dificultades, los Beatles debían cumplir con los planes de una disquera emergente, Apple Records, la presión de sus relaciones comerciales y un público a la espera de algo maravilloso. Fue justo eso lo que recibieron. Con su creatividad e imaginación intacta, los Quarrymen llegaron al estudio de grabación para dar inicio a las sesiones de lo que se conoció como The White Album. Pero, desafortunadamente la química había sido alterada, el ambiente era inquietante, los silencios eran largos y los choques entre egos, frecuentes. Lennon trajo a Yoko con él, rompiendo la regla implícita que prohibía la entrada de las esposas y novias al estudio; por lo cual, desde ese entonces, la artista emergente estuvo casi siempre al lado de John causando que la camaradería del grupo se desvaneciera con rapidez.

La presencia constante de Yoko cortó con la fluidez del grupo a la hora de componer y grabar, causando discrepancias entre los miembros.
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Las sesiones de grabación, que gestaron a lo que se convirtió en un álbum doble, se extendieron desde el 30 de mayo hasta el 13 de octubre de 1968, un periodo de cuatro meses y medio que resultaron en la producción de sus dos primeros sencillos, ‘Hey Jude’ y ‘Revolution’. Asimismo, la experimentación se había reducido drásticamente con respecto al LP anterior, pero el esfuerzo por superarse a sí mismos con un enfoque cuyo propósito era volver a lo básico, requería la misma dedicación y empeño de antes. Los egos competían por tener el mejor tema del disco, ocasionando malos entendidos, desorden e incluso una separación temporánea, donde Ringo debió alejarse porque se sentía excluido del proceso creativo.

La experiencia mística y trascendental que vivieron los miembros de la banda más grande de todos los tiempos tomó cuerpo en dicho álbum, no obstante, la ambivalencia en cuanto a si sería un conjunto de dos discos o no seguía en pie: “Pensé que probablemente deberíamos haber hecho un muy, muy buen álbum individual en lugar de uno doble” acotó en una ocasión George Martin, “pero ellos insistieron. Creo que se podría haber hecho fantásticamente bien si se hubiera comprimido un poco y condensado… Más tarde me enteré de que al grabar todas esas canciones se librarían más rápidamente de su contrato con EMI”. 

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Por su parte, John explicó que: “Es bastante difícil tratar de encajar la música de tres tipos en un solo disco, por eso hicimos uno doble”. El LP, que una vez iba a llamarse ‘A Doll’s House’, se convirtió en blanco de las críticas mixtas, pero su éxito fue innegable, ya que fue un proyecto que ayudó a solidificar su reputación como músicos de forma individual y colectiva. También daría indicio de lo que se avecinaba para los Beatles, una separación anticipada pero dolorosa, colmada por malentendidos. 

The White Album se convirtió en el disco más vendido de los Beatles y a su vez en el que más despierta tópicos de conversación en los fanáticos de los ‘Fab Four’; no obstante, también es el que logró expandir el universo sonoro de la agrupación más legendaria de la historia. Por lo cual, en su aniversario número 53 era inevitable tomarnos el tiempo de repasar las canciones que componen a uno de los LP’s más legendarios de todos los tiempos: 

Disc 1:

  • 1. Back In The U.S.S.R.
  • 2. Dear Prudence
  • 3. Glass Onion
  • 4. Ob-La-Di, Ob-La-Da
  • 5. Wild Honey Pie
  • 6. The Continuing Story Of Bungalow Bill
  • 7. While My Guitar Gently Weeps
  • 8. Happiness Is A Warm Gun
  • 9. Martha My Dear
  • 10. I’m So Tired
  • 11. Blackbird
  • 12. Piggies
  • 13. Rocky Raccoon
  • 14. Don’t Pass Me By
  • 15. Why Don’t We Do It In The Road?
  • 16. I Will
  • 17. Julia

Disc 2:

  • 1. Birthday
  • 2. Yer Blues
  • 3. Mother Nature’s Son
  • 4. Everybody’s Got Something To Hide Except Me And My Monkey
  • 5. Sexy Sadie
  • 6. Helter Skelter
  • 7. Long, Long, Long
  • 8. Revolution 1
  • 9. Honey Pie
  • 10. Savoy Truffle
  • 11. Cry Baby Cry
  • 12. Revolution 9
  • 13. Good Night

Fuente Rolling Stone