9 diciembre, 2022

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La revolución de los NFT y el metaverso de la música

Las ilustraciones digitales valoradas en cientos de millones de dólares que han desarrollado un nuevo sistema para la adquisición de bienes tanto virtuales como reales, ha determinado un nuevo camino para la industria musical

Siempre que nos mencionan los activos digitales encriptados, nos resulta tediosa la idea de intentar entender un universo que a simple vista parece complejo y al mismo tiempo lejano. Pero la era del cripto está mucho más próxima de lo que creemos, siendo una alternativa que ha resuelto muchos problemas en la vida digitalizada y que ahora está listo para dar la bienvenida a la revolución de la industria musical.

Pero empecemos por el comienzo, ¿hacia a dónde apunta este cambio? Los NFT, “no fungible tokens” por sus siglas, o traducido al español, fichas no fungibles, son un tipo en singular de token criptográfico que representa algo único en su especie. En otras palabras, un certificado digital de autenticidad que te da derecho a algo irrepetible. Es como si pudieras comprar la auténtica Noche Estrellada de Van Gogh. La has visto replicada en impresiones, tarjetas, bolsos, hasta en otros lienzos, pero ninguno de estos formatos lograría igualar el valor del cuadro original.

Este tipo de tokens se resuelven como una especie de archivo comprimido que se crea utilizando una cadena de bloques. Este contiene datos que pueden ser visuales o de audio, y la adquisición como tal es a través de un código que permite el acceso al activo, similar a un enlace URL. El hecho de que los NFT se almacenen en una cadena de bloques es lo que le da seguridad tanto al expositor como el comprador a que no sean manipulados y reproducidos.

En un primer momento, se podría decir que el valor se define más como un factor sentimental, como en el caso de los vinilos. Cuando compras un disco, compras el derecho a escuchar ese disco y los NFT devuelve el valor intrínseco de poseer algo, a la adquisición física de la música. Con la llegada de las plataformas de streaming, los diferentes formatos como el disco compacto o los casetes empiezan a escasear y claramente las piezas tangibles se valorizan bajo un criterio cultural histórico y así mismo, económico.

Si bien este tipo de cripto no fue originalmente pensado como una forma de arte, aquí es donde toma este camino que podría significar la conexión entre el creador y su seguidor de una manera más directa sin una industria de por medio. Hay muchas aristas a contemplar desde ambos bandos como su funcionamiento y beneficio bidireccional desde que la compra en sí se refiere al código que te da acceso, pero no siempre al activo como tal, pues el mismo puede ser modificado por el sitio que lo almacena si así lo decide.

Desde Diplo hasta Kings of Leon, ya son varios los artistas que se han aventurado a explorar este plano del metaverso y reinventar las reglas de juego sobre sus derechos como creadores.

Y para empezar sin irnos muy lejos, el star boy favorito está por embarcarse en una gira impulsada por cripto. Abel Tesfaye, conocido bajo su nombre artístico The Weeknd, se enlista con otros músicos que utilizan la tecnología web 3.0 para brindar una experiencia única a sus seguidores. Con el apoyo de Binance, la plataforma de intercambio de criptomonedas, la gira After Hours Til Dawn sería la primera en su especie con venta de tiquetes virtuales coleccionables. Esto quiere decir que son boletos NFT conmemorativos con acceso a experiencias únicas para sus compradores, además de tener un valor adicional en el mercado.

Este es el punto donde empieza a desarrollarse lo que podría ser el futuro de las entradas a eventos. Gracias al potencial de la seguridad de la cadena de bloques, y como he venido mencionando, la imposibilidad, o más bien la dificultad, para duplicar archivos encriptados, emitir boletería como NFT funcionaría como una alternativa que le permite a los artistas controlar tanto el fraude de entradas falsas como los precios exorbitantes de la reventa. Y aunque esto suene como un sueño hecho realidad para aquellos quienes hemos sufrido por la búsqueda insaciable de un boleto revendido que no cueste el doble de lo que vale, esta idea está un poco atrasada a la tecnología del momento, sin embargo, no hay duda que la iniciativa pueda tomar fuerza en un futuro. (O eso espero).

Bandit #2, parte del contenido exclusivo de la colección de NFT de Kings of Leon con imágenes y audio incorporado fue vendido por 90 ethers, nombre de la moneda que se maneja dentro de este mercado, equivalente aproximado a 100 mil dólares.
Kings of Leon vía OpenSea.

When You See Yourself es el nombre que recibe el álbum convertido en un objeto de coleccionismo, pues Kings of Leon es la primera agrupación en presentar una entrega discográfica no fungible. Este proyecto de la banda de rock originaria de Nashville se divide en dos partes: When You See Yourself, que presenta una versión exclusiva del álbum y NFT Yourself, que ofrece ventajas para sus conciertos en vivo como primera fila de por vida, que se subastaron en marzo por aproximadamente dos millones de dólares.

Es el mismo caso de los titanes del metal, Avenged Sevenfold, que el año pasado anunciaron los rediseños de su logo puestos en NFT para convertirse en la nueva insignia de su club de fans que se mudan al metaverso. El archivo que ahora está valorado en un aproximado de ocho mil dólares, ofrece beneficios a sus compradores, y sin duda a sus MÁS grandes fans, como conocer a la banda a cualquier concierto que vayas, descuentos y ventas privadas en mercancía, música inédita y material gráfico exclusivo. Los NFT, en otras palabras, también brindan un estatus relacionado directamente con la popularidad del activo, tal como el Bored Ape Yacht Club. ¿Los reconoces? Los divertidos simios que hacen parte de los bienes de celebridades como Eminem, Serena Williams, Stephen Curry, Shaquille O’Neal, y Justin Bieber.

La cantautora y artista visual Grimes es reconocida no solo por su estilo llamativo y la peculiar música que producía en sus comienzos desde Garageband, sino porque hace unos meses fue toda una sensación en el mundo cripto cuando vendió una colección de arte por seis millones de dólares. Si hubiese querido ganar esta suma de dinero a través de solo su música, la princesa del pop alternativo hubiera necesitado aproximadamente 2500 millones de reproducciones en alguna plataforma de streaming para obtener el mismo monto.

Gods In Hi-res, NFT parte de la colección WarNymph Collection Vol.1, de Grimes y Mac Boucher. Grimes vía Nifty Gateway.

Sin embargo, hay más razones por las que podríamos argumentar el beneficio de los NFT. A través de las décadas se mantiene la batalla que no muchos conocen entre músicos y discográficas, y que aún no logra disolverse. Como cualquier artista, todos desean tener el derecho absoluto de la libertad de su arte y de crear bajo sus propios términos. Seguramente recuerdas la disputa entre Taylor Swift y su anterior sello con el que publicaba, Big Machine Records, que luego pasó a manos de Scooter Braun otorgándo todos los derechos de la música de sus obras hasta entonces, a uno de los enemigos de Swift.

Como era de esperarse de una de las cantautoras más brillantes del siglo, a la intérprete amante de los gatos se le ocurrió la grandiosa idea de grabar nuevamente toda su discografía que fue publicada bajo Big Machine Records, pues Swift era dueña de sus letras, mas no de sus melodías. Aunque la alguna vez cantante de country no se le ha ocurrido incursionar en el mundo de los NFT, y que seguramente le iría muy bien para una mente tan estratega como la de ella, este es un ejemplo perfecto para explicar de qué manera el universo de cripto podría evitar estos dilemas a futuro. 

Si un artista empieza a ganar montos extraordinarios con los NFT, lograría erradicar la dependencia que hoy día mantienen con los sellos discográficos, quienes en muchos casos les trazan un camino que no pueden violar, probablemente alejándolos de su esencia como creadores para convertirse en algo mucho más comercial, y para colmo, quedarse con gran parte de las regalías del trabajo de otro. De esta forma, los activos digitales podrían convertirse en la llave a las puertas del paraíso en donde los artistas tendrían una mayor visión creativa, serían dueños de los derechos de autor de sus propias creaciones, además de potenciar sus ganancias.

Y como si fuera poco, en este nuevo sistema hasta el comprador sale ganando, no solo con todo el material exclusivo que ofrecen los músicos, sino porque es posible que también obtenga ingresos para sí mismo. Al crearse un NFT, existe la posibilidad de incluir cláusulas que te permitan mantener derechos de autor aunque se venda el activo un millón de veces.

Pero Diplo se adelantó a esto. Don’t Forget My Love es la nueva canción del productor norteamericano pionero en el EDM. Este sencillo, al igual que muchos de los artistas mencionados arriba, hizo su debut como NFT en el portal Royal, una plataforma que permite a los artistas vender fichas que otorgan a los fans un derecho de propiedad sobre su nuevo tema. En este caso, se publicaron tres coleccionables digitales de tipo LDA, que se caracteriza por esta condición, cada uno con un valor proporcional al porcentaje de las regalías que serán devueltas al titular.

Casi como un “coworking” entre el artista y sus fans, el beneficio monetario es bidireccional a medida que la canción es comprada o reproducida y, de esta misma manera, las personas publicitan el sencillo en pro tanto del artista como de ellos.

En medio de este mar de posibilidades, también vale la pena rescatar algunos obstáculos que podrían aparecer de momento dado que en realidad, los NFT son una tecnología incipiente que aún tiene un camino por recorrer para convertirse en una verdadera herramienta. Inicialmente, aunque somos un mundo gobernado por la tecnología, hay personas que se mantienen dentro del marco necesario de la actualidad que funciona a través de teléfonos inteligentes y computadoras, haciendo que todo este sistema parezca un poco alienante para los menos conocedores.

En la otra cara, y debido a que aún es un sistema muy nuevo, aún no se contemplan leyes en donde regulen los NFT que estipulen ciertos límites y regulaciones en el metaverso digital, y aunque la cadena de bloques supone una seguridad avanzada, esto no garantiza que más adelante no se presenten casos de hackeos, mal funcionamiento o fuga de datos que pueda tener consecuencias legales en el mundo real.

De momento, aún no se sabe cuándo esta revolución vaya a marcar un antes y un después significativos, a pesar de que los grandes de la música están apostándole al nuevo modelo. Así que cuando sea el turno de tus artistas favoritos de incursionar en este plano del metaverso, no olvides echarle un vistazo a lo que ofrecen y posiblemente, como comunidad, logremos reinventar la expresión cultural y artística de la música.

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