2 marzo, 2024

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Mujeres del musical, casi un siglo de historia argentina

De Iris Marga, Blackie y Tita Merello a Elena Roger, Karina K, Ivana Rossi, Natalia Cociuffo, pasando por Ámbar La Fox, Valeria Lynch, Nacha Guevara, Sandra Guida o, Alejandra Radano (y muchísimas más) un recorrido a través de un siglo de infinito talento. Willkommen, bienvenue, welcome: bienvenidas las mujeres del musical.
Arte digital: Victoria Benzaquen

Por Carolina Santos y Silvia Arcidiacono

Las mujeres del musical, casi un siglo de historia

El 8 de julio de 1926 se estrenaba, en el Teatro Porteño, “Judía”: la primera comedia musical en Argentina, según rezaban los anuncios. Encabezaba el elenco Iris Marga en la piel del personaje principal “Berta Judith”, a quien podríamos considerar, de algún modo, como la primera actriz de comedia musical en  Argentina. Con esta obra se inauguraba un nuevo género teatral fabricado a partir de la opereta y la revista, según explica la investigadora independiente, autora y directora teatral Beatriz Seibel en su prólogo de “Teatro ídish argentino (1930-1950)”.

Claro que, en materia de obras musicales, esta no fue la primera, las hubo antes. Pablo Gorlero, autor de “Historia de la comedia musical en Argentina” señala a las primeras zarzuelas criollas de finales del siglo XIX como “anticipo de lo que hoy conocemos como comedia musical” y más tarde, el sainete lírico, que retomaba el discurso hablado de las zarzuelas a través del convocante tango y otras melodías, hasta los años treinta cuando, con la aparición de “Judía”, surge “una nueva forma de dramaturgia, unida en argumento a canciones y bailes”.

Tita Merello

Lo cierto es que este nuevo género no tardaría en ver su época de oro, cuyo inicio Gorlero asocia al estreno de la obra “La muchachada del Centro” (1932), que permaneció en cartel durante dos años consecutivos con 900 funciones ininterrumpidas. Como bien lo detalla Beatriz Seibel, entre 1930 y 1950 se produce el apogeo de la comedia musical en Buenos Aires. En esos años dorados, brillaron con luz propia estrellas como Tita Merello, Paloma Efrón (Blackie), Tania, Aída Luz, Elsa O’Connor, Carmen Lamas y María Ester Gamas.

Pioneras

Blackie

Antes de la llegada a nuestro país de los primeros musicales de Broadway, la escena local ya contaba con comedias musicales argentinas que reproducían el espíritu de la comedia norteamericana readaptado a nuestras latitudes. Tal es el caso, por dar un ejemplo, de “Si Eva se hubiese vestido” (1944) con la presencia estelar de Blackie, considerada por muchos una de las artífices de ese tipo de producciones locales, a raíz de sus aportes tras sus constantes visitas a los famosos teatros de la gran manzana. Vendrán nuevas comedias musicales nacionales de ese estilo a las que se sumarán las de Broadway con el arribo a nuestro país de la primera comedia musical norteamericana “Simple y maravilloso”, en 1957, con la actuación de Beatriz Bonnet.

Ámbar La Fox

Ya en los años 60, ella fue la protagonista de la primera versión que se hizo en nuestro país de “Mi bella dama”. Por aquel entonces, se estrenaba también la obra “Can Can”, y en la piel de los personajes de Simone Pistache y Claudine, se pusieron las inolvidables Ámbar la Fox y María Concepción César.

En 1968 se estrenaba en Broadway la primera ópera rock de la historia, «Hair», y tres años más tarde, llegaba a nuestro país. Allí, en el Teatro Argentino, pudieron verse los primeros pasos de quien luego se convertiría en un referente de la comedia musical argentina: Susan Ferrer. Sheila en «Hair», luego María Magdalena en “Jesucristo Super Star”, fueron los comienzos del extenso camino artístico de esta actriz y cantante, que continúa en la actualidad.

En aquella puesta de “Hair” de los años 70, también irrumpía otra de nuestras grandes artistas: Valeria Lynch. A la par de su formidable carrera como cantante, Valeria seguirá incursionando en la comedia musical a lo largo de las siguientes décadas, como en “Están tocando nuestra canción”, junto a Víctor Laplace y Cipe Lincovsky; la ópera rock «Evita», de Harold Prince, o en “El beso de la mujer araña”.

Valeria Lynch

En “Hair” además cantaba por primera vez Mirta Busnelli, y Carola Cutaia: gran bailarina y una de nuestras pioneras del rock, encontró en la comedia musical un lugar donde refugiarse del constante hostigamiento policial que perseguía a los y las jóvenes vinculadas con el rock. Ya llegando a finales de los años 70, podía vérsela brillar en la obra Chicago, de la que también participó Edda Bustamante, y la gran vedette argentina, que supo transformarse en protagonista de musicales: Nélida Lobato.

Edda Bustamante

Y en esta década otra pionera e ícono del teatro musical argentino, comenzaba a desplegar su talento, Ana María Cores. Su enorme trayectoria incluye sus brillantes actuaciones en “Jesucristo Superstar”, “Aquí no podemos hacerlo”, “Doña Flor y sus dos maridos”, “Divas”, “Gotán” entre muchas otras obras.

Cuando corrían los años 80, se estrenó “Eva, el gran musical argentino” con libro, puesta en escena y dirección de Nacha Guevara, textos y letras de Pedro Orgambide y música de Alberto Favero. Allí se relata la historia de Eva Perón desde su llegada a Buenos Aires hasta su muerte con tan solo 33 años de edad.  Y desde una mirada local se deja en evidencia la estereotipada versión anglosajona.

Nacha Guevara – Foto: Claudio Fanchi

Su regreso, veintidós años después de aquel estreno a los escenarios de Buenos Aires en 2008, se anunciaba como “El Musical que honra la vida de la mujer más importante de la historia americana del siglo XX”. Pronto, en 2011, vendría otra maravilla de Nacha, “Tita, una vida en tiempo de tango”, una obra musical dirigida y protagonizada por ella y con la dirección musical también de Alberto Favero que repasa la vida de la Merello, desde sus años de juventud hasta el final de su vida.

Las damas del musical

En aquellos años 80, el programa de televisión “Festilindo” fue la cuna de varias artistas que serán fundamentales en la historia de la comedia musical argentina. Ivana Rossi, Deborah Turza y Florencia Peña cruzaban sus caminos de niñas entre canciones, y volverían a hacerlo en  otras oportunidades. Las tres compartieron el escenario de la obra “Sweet Charity”, en la que a Florencia y Deborah se sumó Ivana, en remplazo de otra gran artista del musical: Griselda Siciliani.

Deborah Turza e Ivana Rossi, a cuarenta años de aquel comienzo en «Festilindo», en los cuales brillaron en cada obra de las muchísimas de las que participaron, festejan juntas en la actualidad ese recorrido en un show llamado, justamente “Cuarenta”.

Florencia Peña

Corrían los años 90 y el musical argentino «Drácula», una mega producción artística que fue un éxito de taquilla, brindó el ámbito donde se lucieron numerosas artistas de nuestro país. Una obra inoxidable que atravesó décadas hasta el presente y que estuvo en cartel durante años con una veintena de protagonistas, entre ellas, y de las primeras, Cecilia Milone, Paola Krum, Alejandra Radano, Karina K.

Drácula

El musical «Chicago» contó con grandes talentos locales como fue el de la recordada y admirada Sandra Guida, quien tuvo una trayectoria que la coloca entre las figuras indiscutidas de musical en nuestro país y en todos aquellos lugares del mundo donde pisó un escenario como Francia, Italia, México y Estados Unidos.

Cuando obtuvo su primer protagónico en “El diluvio que viene», venía de ser parte del elenco de “Hair” y de la obra “»Sorpresas». Después del diluvio, la vimos brillar como el sol encabezando grandes musicales como «Broadway», «Gypsy» y «El beso de la mujer araña», de la que fue luego protagonista para la gira por los Estados Unidos.

Sandra protagonizó «Chicago» junto a otra grande, Alejandra Radano, quienes formaron una dupla explosiva. “Tenemos una química sobre el escenario que nos sacamos chispas. Eso tiene que ver con una sintonía similar de trabajo, una pasión idéntica por la profesión y con una cuestión energética que se da y que evidentemente no la notamos solo nosotras, sino que además se transmite hacia el público”, decía Sandra Guida sobre la coprotagonista de «Chicago» en declaraciones a la prensa.

Alejandra Radano

Radano, por su parte, confesaba tener “la dicha de poder hacer lo que uno quiere y poder juntarse con gente afín, con ideas afines en cuanto a la manera de trabajar y poder acceder a una excelencia en lo profesional”. El musical “Cabaret” fue otro de los espacios donde Alejandra Radano dio muestras de esa excelencia que siempre demostró como artista.

Karina K (archivo Télam)

Otra artista maravillosa que también estuvo en la piel de Sally Bowles fue Karina K. Las palabras de Pablo Gorlero en su crítica, lo decían todo: “Karina K lleva a su Sally a su irremediable destino, a su derrumbe, en una composición admirable. Los miles de estudiantes de comedia musical deberían ver en este trabajo cuán importante es una actriz en el género: una gran composición sobre lo vocal y lo coreográfico. La intérprete, finalmente, le pega en medio del pecho al espectador con una versión de ‘Cabaret’ que podría estremecer a la mismísima Liza Minnelli. Voz y cuerpo en un trabajo excelente”.

Karina K tiene en su haber títulos como “Sugar”, del que fue parte dos veces, primero con Susana Giménez y luego con Griselda Siciliani; “Víctor Victoria” , “Yiya, el musical” y “Drácula”, entre tantos otros.

Mina, Rafaella, Rita, Tita, Evita, Piaf

Elena Roger (@alepalaciosfoto)

En los musicales creados por la reconocida directora Valeria Ambrosio que homenajearon a grandes artistas populares, tuvieron lugar los lucimientos infinitos de Elena Roger, en el caso del tributo a la cantante italiana Mina; de Ivana Rossi y Natalia Cociuffo en el tributo a Rafaella Carra; y nuevamente el de Ivana Rossi en las obras que homenajearon a Rita Pavone, y a Tita Merello, en este último caso, acompañada por las talentosas Vanesa Butera, Eli García y Mica Suarez.

Elena Roger protagonizó otras obras emblemáticas de la comedia musical como “Los miserables”, “Evita”, “Piaf”, “Passion”, que la consagraron en el ámbito local (aquí, fue galardonada, entre otros premios, con el Premio Konex a mejor actriz de comedia musical de la década), y también en el plano internacional tras presentarse en lugares como Madrid, Broadway y Londres.

Por su último protagónico en «Piaf» obtuvo el premio Olivier Award Mejor Actriz de Comedia Musical al que había sido nominada oportunamente por las tres obras con las que se presentó en Londres: “Passion”, “Evita” y “Piaf”. Esta última aún en cartel en el Teatro Liceo, una interpretación magistral de Roger sobre la cantante francesa, y en donde también brilla la talentosísima Natalia Cociuffo, en los papeles varios que representa.

Orgullo argentino

Sofi Morandi

Melania Lenoir, Florencia Otero, Marisol Otero, Josefina Scaglione, Alejandra Perlusky, Ángeles Díaz Colodrer, Paula Reca, Flor Anca, Laura Esquivel, Sofi Morandi, Laura Conforte, Julieta Nair Calvo, Georgina Barbarossa, María José Demare, Flor Benítez, Giselle Dufour, y muchas, muchísmas más intérpretes que le dieron voz propia a un género que hace rato dejó de sernos ajeno para ser algo nuestro. Porque no importa si es en Chicago o en algún Cabaret de Berlín, ellas, iluminadas bajo los focos de la noche teatral, con su voz y su magia siempre nos harán sentir como en casa. Nuestras damas del musical, orgullo argentino.

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