16 abril, 2024

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Una muestra inmersiva que insta a revelar la persecución y el espionaje en la dictadura

A través de la apertura de un archivero, el visitante puede sacar a la luz las fotos y documentos que prueban la persecución y el espionaje ilegal de la policía bonaerense cometido contra estudiantes, trabajadores, militantes y políticos en una sala inmersiva del Museo de Arte y Memoria de La Plata.
Muestra Se rebelan se revelan Foto Eva Cabrera
Muestra «Se rebelan, se revelan». / Foto: Eva Cabrera

Una sala inmersiva del Museo de Arte y Memoria de La Plata expone a los visitantes a una interesante experiencia audiovisual al permitirles «sacar a la luz», a través de la apertura de un archivero, las fotos y documentos que prueban la persecución y el espionaje ilegal de la policía bonaerense cometido contra estudiantes, trabajadores, militantes y políticos durante la última dictadura militar.

Se trata de un novedoso dispositivo ideado especialmente por el grupo de artistas Biopus para el Museo de la Memoria de la Comisión Provincial por la Memoria, ubicado en las calles 9 entre 51 y 53 de la capital bonaerense, que conjuga arte y denuncia ya que utiliza parte del archivo de la ex Dirección de Inteligencia de la Policía de la provincia de Buenos Aires (Dippba), que fue una herramienta fundamental para el plan sistemático de secuestros y desapariciones que se aplicó en el territorio bonaerense durante la última dictadura militar.

Bajo el título «Se rebelan, se revelan» se despliega en la planta alta del espacio esta muestra permanente que sorprende de movida al visitante cuando se encuentra frente a un cortinado negro que precede el ingreso a una intrigante habitación. Una vez se corre esa cortina, se ingresa a un cuarto en semipenumbra, en uno de cuyos rincones hay un archivero color blanco de cuatro cajones, rodeado por un dispositivo que pretende impedir la apertura de los compartimientos, aunque no lo logra del todo. El primero de ellos está iluminado por el único haz de luz que hay en la sala. Es allí cuando la muestra busca empoderar al visitante y dejar en sus manos, literal, la decisión de abrir el cajón y poner luz en esa habitación que parece representar la noche más oscura de Argentina.

Al abrir el cajón, el espectador se sorprende al ver proyectarse en dos de las paredes, fotos, volantes, recortes de diarios e informes elaborados por los agentes de la ex Dippba sobre estudiantes, obreros fabriles y militantes sociales, en paralelo a la persecución y vigilancia ejercida sobre las madres de desaparecidos y desaparecidas de la ciudad de La Plata en sus primeras rondas en la Plaza San Martin de la capital bonaerense.

«Este dispositivo invita al visitante a interactuar para descubrir lo que tantos años estuvo oculto. Su nombre, ´Se rebelan, se revelan´, es ya una invitación a generar una acción opuesta a la del espionaje realizado por la ex Dippba«, destaca a Télam Diego Díaz, coordinador del área de comunicación y cultura de la Comisión por la Memoria.

Además de ver las imágenes proyectadas en las paredes se pueden oír audios referidos a esas escenas. «Luego de un rato, el visitante descubre que cerrando y volviendo a abrir el mismo cajón la secuencia visual y sonora se reinicia pero con un nuevo conjunto de documentos y sonidos que muestra un eje temático diferente con un anclaje temporal distinto», precisa el coordinador.

La Dirección de Inteligencia de la Policía de la provincia de Buenos Aires (Dippba) fue creada en 1956 con el nombre de Central de Inteligencia y fue disuelta en 1998, en el marco de una reforma de la policía bonaerense, por lo que el archivo de esta dependencia contiene legajos de inteligencia de todo este período y es así cómo el dispositivo del Museo permite ver también las tareas de inteligencia sobre trabajadores de la carne realizada en 1962, así como las fotos y seguimiento a quienes participaron de la Marcha Federal contra el neoliberalismo en 1994.

Muestra Se rebelan se revelan Foto Eva Cabrera
Muestra «Se rebelan, se revelan». / Foto: Eva Cabrera

«Todo el dispositivo implica ponerse en acción, una acción que no es sólo de contemplación de la obra de arte, sino que interpela al visitante en una dimensión política que es la de revelar, hacer visible lo que antes estuvo oculto o fue secreto. Desde ese lugar es una experiencia movilizante y al mismo tiempo muy atractiva por la dimensión estética y retórica del relato que propone», remarca Díaz.

El coordinador del área considera que además esta sala «intenta llamar a la reflexión sobre las acciones de espionaje e inteligencia y también despertar el interés por conocer más en profundidad lo que implicó e implica para la vida política, social y cultural de nuestro país la existencia de agencias ilegales de inteligencia».

«La creación de un Museo de Arte y Memoria es uno de los hitos fundantes de la Comisión por la Memoria. Desde el año 1999, cuando empezó a funcionar la Comisión, siempre estuvo entre sus objetivos crear un espacio de creación, promoción y exhibición artística, desde donde dar también las disputas por la memoria y los derechos humanos. Esta iniciativa se propuso recoger el legado de importantes artistas de nuestro país que habían sido atravesados por la experiencia de la dictadura militar y que, con su arte, denunciaron los crímenes del terrorismo de Estado», explica Díaz.

El coordinador destaca que se trata de artistas que «se habían constituido en una referencialidad indudable en torno a la relación entre arte y política, y que en ese sentido no sólo nos permitían mirar y repensar el pasado sino también generar nuevas estrategias de visibilización y reflexión para seguir profundizando la democracia y construir el futuro. Una muestra de esto fue la inauguración del Museo, en la que se presentó por primera vez en La Plata la serie de Carlos Alonso ´Manos Anónimas´».

El espacio fue creado en diciembre de 2002 y desde entonces ya se han expuesto obras de artistas como Carlos Alonso, Ricardo Carpani, José Luis Romero, León Ferrari, Luis Felipe Noé, Adolfo Pérez Esquivel, Diana Dowek, Adriana Lestido y Claudia Contreras, entre otros.

«Desde su Museo la CPM se propone rescatar el arte como experiencia común a la humanidad, como vía para empatizar con quienes sufren y también como el territorio desde el cual inventar otras maneras de vivir en el mundo. Como dice Pérez Esquivel, Nobel de la Paz y presidente de la Comisión Provincial por la Memoria, ´desde la resistencia cultural de los pueblos han surgido los anticuerpos para contrarrestar la dominación´», dice con firmeza.

El Museo de Arte y Memoria tiene además en otras de sus salas un dibujo de la serie Manos Anónimas de Carlos Alonso, una pintura de Ricardo Carpani, la obra de técnica mixta «Aquí no pasó nada» de Luis Felipe Noé y la emblemática fotografía de Adriana Lestido de una Madre de Plaza de Mayo con una nena en brazos, ícono de la movilización social tras el retorno a la democracia, entre otras.

«Pero la obra patrimonial que posee el museo es tan profusa que este año, con motivo también de la celebración de los 20 años, la CPM se está dando una estrategia de mayor circulación del patrimonio, por fuera de las salas de nuestra sede en La Plata y en este momento tiene muestras especiales de su patrimonio en el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti, y en el Centro Municipal de Arte de Avellaneda, entre otras», detalla.

El Museo inaugurará también el próximo 22 de abril una muestra colectiva con motivo de los 40 años de democracia con obras de artistas como Juan Carlos Distéfano, Leo Vaca, Res, Leonel Luna, Gabriela Golder y Eduardo Longoni, entre otros.

«El arte puede constituirse en un dispositivo potente para conectar el pasado con el presente, y también para imaginar futuros distintos: inclusivos, justos, igualitarios. Este es el sentido con el que se trabaja desde el Museo de Arte y Memoria de la Comisión Provincial por la Memoria, tratando de acercar a las personas que visitan nuestras salas con las múltiples dimensiones que se abren a partir de la obra de arte, que siempre permite poner en juego la emoción, la sensibilidad y la creatividad para la comprensión de procesos sociales más complejos», concluye el coordinador.

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