9 diciembre, 2022

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Un experimento de la UNC demostró que la realidad virtual ayuda a disminuir el dolor

Esta herramienta terapéutica permite que un paciente “pueda irse” por un rato del sufrimiento y centre su atención en algo estimulante. La investigación combina esta tecnología con ejercicios de respiración y meditación.

Aunque ya existe evidencia científica sobre la eficacia de la realidad virtual como técnica para aliviar el dolor, hasta el momento no había estudios que analizaran si incluir narraciones terapéuticas en los escenarios virtuales mejora aun más sus efectos analgésicos.

El Laboratorio de Psicología Experimental de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), fue pionera en el estudio que busca dirigir la atención del paciente para que no se centre únicamente en el dolor.

El programa está pensado para favorecer el alivio del estrés, la ansiedad, la depresión, facilitar estados de descanso, recuperación y restauración del organismo.

Sirve para favorecer el alivio del estrés, la ansiedad, la depresión, facilitar estados de descanso, recuperación y restauración del organismo. (UNC)
Sirve para favorecer el alivio del estrés, la ansiedad, la depresión, facilitar estados de descanso, recuperación y restauración del organismo. (UNC)

La realidad virtual es una tecnología que simula escenarios reales o de fantasía. Como su propósito es que la persona crea que está presente en los lugares que le muestra la pantalla, resultó ser muy compatible para los procedimientos médicos dolorosos porque la mente del paciente se enfoca en otro lado, y no en lo que le molesta.

Es distinta a las prácticas tradicionales de relajación, respiración y distracción porque requiere de un especialista que guíe al paciente. En cambio, la realidad virtual capta fácilmente la atención sin demandar demasiado esfuerzo.

“Se cree que esta ilusión de presencia sería –al menos en parte–, la responsable de la exitosa reducción de dolor observada en personas que utilizan la realidad virtual. Lo mismo ocurre con la terapia de exposición virtual para las fobias o el trastorno de estrés postraumático”, dijo Walter Carlos Krainbuhl, investigador del Laboratorio de Psicología Experimental de la UNC.

“Que una persona postrada en la cama o con un postoperatorio largo pueda irse de dicha situación por un rato, aunque sea 20 minutos diarios, ayuda a su recuperación, alivia el dolor emocional y físico”, aseguró Krainbuhl.

El investigador explicó que la realidad virtual es parecida a la televisión o tablet porque las personas las usan para distraerse, pero como la primera es inmersiva, “su efecto es mucho más fuerte, la sensación de presencia, de ‘estar dentro’ es mucho más profunda”.

Cómo es el experimento

El propósito del experimento es que la persona se introduzca a un ambiente recreado digitalmente que la motive a compenetrarse en la experiencia y le resulte difícil a sus sentidos ignorarla.

“El programa contiene escenarios naturales pintorescos, como playas, bosques y montañas. En esta investigación utilizamos específicamente el escenario de la playa que contenía sonidos de la naturaleza como el viento, el mar o los pájaros”, señaló el investigador.

En el estudio, participaron 62 personas que fueron divididas aleatoriamente en dos grupos. Ambos estuvieron en las mismas condiciones y tuvieron el mismo escenario virtual durante cinco minutos, pero la narrativa terapéutica de cada grupo era distinta.

Además, uno de los grupos escuchaba un audio con una técnica de relajación centrada en el control de la respiración.

Los participantes debían introducir su mano en un recipiente con hielo y agua (prueba de criopresión), mientras experimentaban la realidad virtual.

Registran el tiempo que la persona mantiene su mano en el líquido helado. (UNC)
Registran el tiempo que la persona mantiene su mano en el líquido helado. (UNC)

“En esas condiciones, registro el tiempo que cada persona mantiene la mano en el líquido helado. Mido tolerancia al dolor, la noción del tiempo transcurrido, si la experiencia le resultó agradable y otras variables, como la presión arterial, la frecuencia cardíaca. Luego voy comparando contra condiciones control, bajo diferentes experiencias de realidad virtual”, aseguró Krainbuhl.

Comienza con seis sonidos iguales, uno por segundo, y le sigue una música suave que va ascendiendo en intensidad y volumen.

La narrativa comienza a los 80 segundos del audio. Se focaliza en la respiración automática y en la toma de conciencia en la inhalación y la exhalación. Va recorriendo las partes del cuerpo que intervienen únicamente en la respiración (nariz, abdomen, boca, pecho).

Cuáles fueron los resultados de la investigación

El grupo con narrativa terapéutica evidenció una mayor tolerancia al dolor, porque sus integrantes registraron mayores tiempos de mantenimiento y tolerancia total en la prueba de criopresión. Tuvieron una percepción más rápida del tiempo y de mayores niveles de diversión.

Fueron capaces de tolerar el dolor un 85 por ciento más de tiempo que el grupo que no tuvo el estímulo extra.

“Los resultados ilustran la importancia de emplear escenarios virtuales clínicamente relevantes y que incluyan narrativas terapéuticas para un mejor manejo del dolor. Esto sugiere la necesidad de incorporar profesionales cualificados de salud mental dentro de los equipos multidisciplinarios existentes enfocados al diseño, desarrollo y validación de intervenciones digitales”, aseguraron los profesionales en la investigación.

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